Paty González:

¡Hola Rambler! Mi nombre es Paty González, tengo 28 años y seguramente si estás leyendo éste artículo tendremos en común varias cosas, una de ellas es que a los dos nos gusta viajar y tenemos el deseo de seguir haciéndolo cada vez más lejos. De las cosas que más disfruto es poder viajar y ver cómo mi mente se conecta con todo lo nuevo que le rodea, y así como cada persona es un mundo, mientras mas personas conozcamos más mundos, podremos entender y abrir nuestro panorama sobre la vida, en este caso los viajes que tanto nos gustan. Quiero platicarte algo de lo que significa para mí haber podido conocer una probadita de Asia, el recorrido que hicimos fue el siguiente: vuelo de Guadalajara, México a Los Ángeles CA., desupés San Francisco, y de ahí tomamos nuestro vuelo de 16 hrs a Hong Kong, volamos a Chiang Mai, luego en Taxi a Chiang Rai, volamos a Bangkok, desupés a Phuket, volamos a Singapur y de ahí regresamos a L.A. para nuestro regreso a México.

  1. VISA. Si viajas de México requieres una visa para poder ir a Tailandia con costo aproximado de $800.00 M.N. Para poder sacar la visa de Tailandia es necesario llevar todo tu viaje ya estructurado, con hospedajes ya pagados, aviones y llevar tu ruta completamente trazada. Todavía un par de días antes de nuestra cita en la embajada de Tailandia, estábamos comprando los hospedajes por internet, fue una locura hacerlo con el tiempo encima, así que toma tu tiempo. (Investiga un poco más del tema porque estaban por autorizar entregar las visas directamente en Tailandia)
  2. PLANEACIÓN. Todavía un par de días antes del viaje estábamos esperando las visas de Tailandia, y en mi visa, la chica de la embajada se equivocó escribiendo mi nombre, son situaciones que te hacen sentir un mini-infarto y que si tomas tiempo suficiente puedes ahorrártelos. Al final lo solucionaron en una tarde y todo salió bien.

Volamos a L.A. y de ahí a SN. FCO. para comenzar nuestra GRAN AVENTURA. Un “comodísimo” vuelo de casi 16 horas nos esperaba, y sentada entre un señor medio pasado de peso que abarcaba la mitad de mi asiento y con la emoción en el estómago, nos fuimos hasta Chek Lap Kok, Aeropuerto internacional de Hong Kong.

Cuando llegamos, de pronto caímos en cuenta de lo pequeñitos, frágiles y vulnerables que nos podemos sentir frente a este enorme mundo, sobre todo en una gran ciudad en donde los letreros no los podíamos entender, no nos quedó más que rendirnos a la aventura y a lo desconocido, ¡ah! y al internet.

3. DESCUBRE LO MEJOR DE TI. Yo pienso que viajar saca lo mejor y a veces lo peor de nosotros, así que sé consciente de cómo tu mente quiere interpretar a las personas, los lugares y toda la información nueva que registra. No olvides que eres un turista en un lugar desconocido, evita juzgar con base en tus creencias, criticar o molestarte por cómo viven las personas en su propio mundo, sólo disfruta de conocer nuevas culturas y sé muy atento con los detalles que te rodean porque tal vez nunca volverás a verlos. Cosas simples como la raza de un perro o un gato que en tu país no encuentras fácilmente. Permítete enamorar de lo que nunca has visto.

4. PRUÉBALO TODO. Probamos los platillos típicos de Tailandia en puestos y en restaurantes, vale cien por ciento cada momento y cada peso invertido en comer rico y conocer nuevos sabores. No probar un Pad Thai por ejemplo, es imperdonable en Tailandia, y como recomendación personal el Sticky rice con mango y salsa que venden en la calle me encantó, es un postre típico que hizo que se me cruzaran “los cables” por completo, aunque había leído comentarios de personas a las que no les gusta, lo mejor es probar todo por ti mismo y darle tu calificación personal.

5. NO ACEPTES UN NO. En tus viajes, busca los medios para hacer posible lo que tanto quieres lograr hasta donde se pueda, no desesperes ni te desanimes, y si no se puede hacer no te frustres, simplemente sigue. Después de pensar que perderíamos todo un día por haber perdido el camión que nos llevaría a Chiang Rai, pensamos que dejaríamos de conocer el Templo Blanco y por insistir y seguir preguntando a pesar de las negativas que encontramos, por fin pudimos ir de Chiang Mai a Chiang Rai, conocimos el Templo contemporáneo Blanco Wat Rong Khun, el templo azul Wat Rong Suea Ten y la casa negra Baan Si Dum. Si llegas tan lejos a un lugar desconocido, quítate cualquier miedo de regarla, prueba hasta dónde puedes conseguir cosas que te llenaran aún más de satisfacción, vence cualquier desafío que se presente y velo como parte de la aventura.

Muchos tips que podríamos compartir sobre lugares, comida, templos, pero lo principal de un viaje es que vayas con una mente abierta y dispuesto a conocerte y dejarte sorprender con lo que el mundo te quiere decir y mostrar, si no es así, solamente vas a un paseo más. Gracias a mi compañero de viaje porque hicimos de ese viaje uno bastante bueno y con increíbles recuerdos, no hay algo mejor que ir con un buen compañero de viaje que te llene de buenos ratos y te empuje a la aventura aunque a veces te de miedo.

Sigamos viajando y conectándonos cada vez más con este increíble planeta y con la gente que conocemos. Si quieres saber un poco más sobre éste viaje, sigue pendiente porque estaré compartiendo sobre lugares, comida, templos y más.

De verdad deseo que sigas viajando por el mundo con una mente abierta y pensando en ser cada vez mejor persona, ¡ah! y recuerda dejar todo mejor de como lo encontraste a donde vayas! 🙂